PERIODICO CUNIZAB

"ID Y ENSEÑAD A TODOS"

viernes, 7 de septiembre de 2018

PRISMA: El Dragón, por Marco Salas.

El objeto de nuestra tertulia es tan inescrutable y místico que prácticamente no sabemos nada de él, sino aquello que nos es dado por la imagen, y aún esto es tan volátil a lo largo del tiempo que para poder decir algo que se acerque a lo certero sobre él tendríamos que analizar culturas tan lejanas como la occidental (entiéndase China, Japón y Corea), la europea (Inglaterra, Alemania, Italia y Grecia) y la oriental (India, Israel y Siria) en tiempos tan distantes que varían entre los 2000 a.C. hasta el siglo XIX de nuestra era, y aun así no abarcaríamos el vasto reino de esta criatura; es decir que será imposible ensayar sobre sus múltiples simbolismos y las interminables aplicaciones de su deidad. Quizá –y a esto me aferro como a pergeñar y no como a ineptitud– mi satisfacción no está en develar el significado de su cabeza de caballo, sus cuernos de ciervo, su cola de culebra, sus ojos de demonio, orejas de buey y demás; mi agrado estará en hacer una pequeña comparación, basándome siempre en textos que otros ya han escrito. Mi tarea, como segador de párrafos, será el facilitarle al lector otras lecturas y quizá el proponer una pequeña teoría que (si no me engaña la vanidad) no he leído en ninguna hoja de ningún libro.

Decir que este animal (o al menos la idea) fue otorgado al hombre, es correcto, puesto que podemos leer de las Escrituras que a la serpiente antigua se le llama también el gran Dragón el cual fue echado de los cielos, y se dio a la tarea de ir por la tierra contra los hombres para que estos, influenciados y nunca ocupados, sean llevados a realizar su voluntad. Fruto de esto es la obra maestra del escritor argentino Manuel Mujica Laínez 'El viaje de los siete demonios'.

El tema de los gobernantes de la China es sabido por todos que, para ser uno, debe el hombre haber nacido bajo este signo único en su mitología, puesto que todos los demás son animales reales: el buey, el conejo, la rata, etcétera. Al dragón se le atribuye el ser guardián de la sabiduría y la riqueza. En este ciclo en el signo del dragón rige el cielo astral también es en el que la tasa de natalidad aumenta más que en todos los demás años.

En el cuento germánico El cantar de los nibelungos se narra la historia de un caza-dragones, Sigfrido, que a sabiendas de que quien se bañara con la sangre de un dragón macho correría la suerte de ser inmortal, logró herir de muerte a uno y alcanzó a bañarse enteramente con la sangre del dragón, excepto por una pequeña porción en su espalda que fue tapada por una hoja de tilo, la cual sirvió más adelante para su muerte. Se sabe que uno de los atributos del dragón es su inmortalidad, siempre y cuando no pierda la perla que prende de su cuello. Esa perla representa el sol; sin esa perla el dragón es inofensivo y queda a la voluntad de quien, en suerte, disponga de él. Shenglong (dragón de caricatura) queda a la voluntad de aquel que reúna las siete perlas regadas por el mundo que representan el firmamento nocturno, valiéndose de siete estrellas. Siendo este todopoderoso queda a la fortuna de quien ostente llamarlo mediante una oración secreta. Claro que Shenglong fue modificado para fines televisivos, puesto que ningún dragón cuenta con siete esferas. La idea quizá nace del dragón original, que es color azul y posee una sola perla, esto mismo lo hacía tan difícil de ver cuando vuela por el cielo azul; es a este a quienes los chinos atribuyen el porvenir de su agricultura, rigiendo el tiempo de lluvia, las nubes y el viento.

Dragones verdes los hay en todas las latitudes de la historia, por mencionar algunos, diremos Fafner, Nighogg, Jörmundgander, y miles más. Hay, sin embargo, un dragón rojo que viene a ser el relacionado con el ocultismo. El grimorio titulado El dragón rojo, hace referencia a que, con este, puede hablarse con los muertos, hacerse pacto con el Lucifer, mandar a los demonios y muchos otros ritos de magia que no mencionaremos. Inglaterra también participa de un dragón y león rojo. La Puerta de Istar, en la antigua Babilonia, por mandato de Nabucodonosor II, fue pintada de azul y rojo y ostenta, a manera de relieve, leones, dragones y toros dorados.

¿Por qué mencionar todo esto que es mera información? porque es obvio que aún los colores con que pintan los distintos dragones están también dotados de significado. Ejemplo de colores con significado los hay en nuestra vida cotidiana por todas partes: El verde, el amarillo y el rojo en los semáforos. Las alertas meteorológicas: roja, naranja, amarilla, verde y azul. La psicología del color también nos dice de qué color pintar las paredes de los restaurantes, de qué color pintar un bufé o el color para una clínica médica. Pues bien, para los mayas el color rojo no carecía de prerrogativas al ser este el color de la sangre y el color que llamaba a la guerra.

            Es en el templo de Kukulkán donde me quiero detener un instante por ser en aquí donde converge lo presente y lo vetusto. Es aquí donde enlaza lo antes mencionado. Cabe aclarar que Kukulkán es una divinidad del imperio maya, cuya etimología (en maya k'ukulk'an) es 'pluma y serpiente': serpiente emplumada. Esta serpiente emplumada es un claro arquetipo del Quetzal, a quien rendían culto tanto mayas como aztecas. En las plumas de dicha ave podemos ver todos los colores de los dragones anteriormente mencionados: el azul, el verde y el rojo. Lo curioso es que existe también una perla en el Quetzal que, si se quita, el ave muere: la libertad. Es sabido que un Quetzal en cautiverio perderá la vida. Siendo una especie de dragón que es exquisitamente difícil de ver y escuchar. Su canto es considerado el eco de la humanidad. El Himno Nacional de Guatemala reza: "Ojalá que remonte su vuelo más que el cóndor y el águila real y en sus alas levante hasta el cielo 'Guatemala', tu nombre inmortal". La cultura de lo inmortal fue puesta en los mayas desde la idea del Cero (0), y aquí nuevamente nos topamos con esta nueva forma de otorgar al Quetzal atributos místicos como el único que puede subir y llevar a la inmortalidad un nombre como el de Guatemala.

Sin ser un sabio, es evidente que el dragón de Rong es el mismo que desciende en el templo de Kukulkán en los 91 escalones en la época que corresponde a los meses de marzo y septiembre.

Quetzalcoatl se considera el dios de la vida, de la luz, de la sabiduría, de la fertilidad y del conocimiento, patrón de día y de los vientos, el regidor del Oeste. Evidente es para el lector que ya aquí no hay regreso ni avance. Avanzar es inducirnos a dividir el significado de la serpiente: lo tangible, lo material. Y las plumas: lo espiritual, lo intangible. Es sumergirnos en los vericuetos de los simbolismos. Es anidar la cultura del barrilete con el huracán y las muchas creencias centroamericanas.

Me he valido de la información necesaria para proponer, entonces, que el dragón centroamericano vuela libre por alguna de las montañas nubladas de la patria cuya enseña es un pedazo del cielo en el que prende una nube su albura.

Escribo esto a los 7 días del mes de septiembre.


sábado, 2 de junio de 2018

PRISMA: Arquetipos, por Marco Salas.

Vastas enciclopedias pueden contener infinitos símbolos que se agregan a la floresta de los incontables y acaso igualmente infinitos bestiarios que la imaginación humana ha parido. Agregada a la creencia que Dios escribió dos únicos libros: La Biblia y el Universo, está la imagen pura de un Dios plagado de atributos, de los cuales solo conocemos el tiempo y el espacio que son dos méritos dados a los hombres. Rubén Darío nos dio la idea de universo de universos, o lo que ahora conocemos como Metafísica.

La metafísica es, en teoría, aquello que va más allá de lo físico; sobrenatural, sería su sinónimo. Salvo que todo, coordinado, sintonizado, unido y en plena armonía, gira en una unidad maravillosamente orquestado. Por eso es imposible separar de la literatura aquello que es real y aquello que no lo es, porque una vez puesto en la mente del hombre, ese algo existe como existe el Quijote o el primer Adán o como existió la hormiga en el Amazonas que nadie nunca vio.

En la Edad Media se propuso que esos dos libros (la Biblia y el Universo) debían ser entendidos de manera que el primero explicara al segundo, y nació así la fábula, en donde se le atribuyen enseñanzas éticas a aquello de lo que somos partícipes nosotros. Siglos después, Lord Bacon (ensayista inglés) dijo que el orden de ese entendimiento había sido contrariado, que se debía entender que el segundo explicara al primero. Su erudita sesuda quizá viene de la idea que en un bestiario (creo que es chino) se comparaba a Cristo con una ballena. Rubén Darío, lo sé, leyó esto mismo y en su cuento El Salomón Negro, se puede leer lo siguiente:

            Y el Salomón negro:

–Evoca –dijo– al ángel en forma de ballena que te dio la piedra en que está escrito: Que todas las criaturas alaben al Señor.

            Salomón puso el anillo sobre su cabeza y el ángel deforme desapareció.

Pues, bien, el pasaje no carece de complejidad, pero lo abordaremos por partes: seguramente el escritor vio esa metáfora única y rara y quiso, pues, usarla en el cuento, en el que se desliza de manera perfectamente bien escrita, pero sin dejar de sorprendernos la comparación, es especial. Los occidentales estamos acostumbrados a comparar a Cristo con un león o con un águila.

La piedra a la cual nombra también es una referencia bíblica (y no podía ser menor, porque Salomón también lo es): "… Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe" Apocalipsis 2:17. Evidente es que ni él mismo podía adivinar ese nombre que no fue escrito, sino de manera solapada, como lo habrá aprendido en el mismo libro y en multitud de citas, de las cuales no usaré más ejemplos por ser obvio para los occidentales que Cristo es la roca que lastimó Moisés en la desesperación del Éxodo, Cristo es la Roca que desecharon los edificadores, etc.

Claro que no estaría completo este ensayo si solamente miráramos el anverso del disco de la tierra. El reverso también merece la pena abordarlo.

El dios Baal (que significa 'amo' o 'señor', y por eso a Cristo se le dio el nombre superlativo "Señor de señores") fue víctima de mofa al ser sus templos llenos de moscas, se le agregó a su nombre el sufijo Zebul, lo que, ya agregado, sería Ba'al Zebul o Belcebú (señor de las moscas). Aquí recordamos a Plotino, que diría que esto es un arquetipo del arquetipo. Hay hoy muchas escenas en donde podemos ver a la mosca.

Contaré esta pequeña anécdota, porque el lector jamás será partícipe de ella por sí mismo: En la acogedora casa de mi hermano, Lauro, hay en sus paredes blanquecinas muchos cuadros al óleo y a la acuarela que prenden, embelleciendo la estancia. Hay, sin embargo, uno que me llamó la atención en el comedor. De 70 cm de alto por 40 cm de ancho, en fondo blanco, una mosca dibujada con lápiz de no más de 2 cm.

Le pregunté a mi hermano sobre el origen del cuadro, y sonriendo me dijo: Me lo regaló un amigo. Yo no quise decirle nada, porque para mi hermano es igual de hermoso un elefante que un cactus o que una mosca (pensará que todo es creación de Dios y, en definitiva, lo es). De aquí que naciera mi curiosidad por urdir este ensayo:

En el famoso y mítico cuadro La persistencia de la memoria de Salvador Dalí, podemos observar una clara mosca postrada por debajo del 12 en el reloj que está por dar las 7 (número perfecto para los cristianos).

En el film Hannibal, hay una escena en el que el doctor está por ponerle un paño empapado con un líquido somnífero al commendatore delator de Pazzi. Y justo antes que esto acontezca, la mosca hace su aparición. Dicho sea de paso, este no es un detalle que se les haya escapado a la producción del film. Aunque no he podido (ni podré) verificar el hecho, es indiscutible que Ba'al hace su presencia ante el sacrificio o asesinato del personaje.

De otro film, llamado Constantine, también sucede que ante la muerte de Beeman por las manos de Baltazar (nótese el prefijo Bal) surge de entre su ojo una pequeña mosca que luego será multitud de estas rodeando el cuerpo ya sin vida de Beeman.

¿Cómo hacer entender al lector lo que los arquetipos hacen al mundo? Jesús lo ilustraba con las parábolas en las que usaba un tesoro escondido, una perla, una porción de harina, monedas, un sembrador y una semilla. Así podríamos mencionar no solo ejemplos del Señor Jesucristo, sino de ideales como la flecha que nos habló Siddhartha o la tortuga del Lao Tsé, el elefante del budismo, y una cantidad de nuevos artilugios que se estarán agregando al largo e infatigable catálogo.

Uno de los glifos mayas para referirse la Inspiración es una mano tomando a un pez. Se dice que, para los mayas, el significado del glifo es que aquel que es 'inspirado' sale de un mundo (el del aire) y entramos a otro (el agua) para tomar algo tan ligero, tan escurridizo y vívido como un pez; la idea de tomar aquello es lo mismo que ser inspirado por algo.

Y aunque quizá este sea un ensayo que pareciera ser inspirado en palabras y formas abstractas, no lo es. Las palabras, dijo alguien, son también fósiles vivos.

Así tenemos que nombrar un algo no es tan difícil. Quizá a esto se deba el éxito de Miguel Ángel Asturias con sus Hombres de maíz. Quizá a esto se deba el éxito de la poesía que oculta con cierto sentido de timidez aquello que no queremos nombrar, pero que nos grita a todo pulmón; Heráclito, para mencionar al tiempo usó al río, y dijo que somos ese constante río cambiante que nunca es el mismo, así el hombre de hoy no será el mismo que mañana y no es el mismo de ayer; la mujer toma muchas formas también: a veces es luna a veces es rosa, a veces es noche; para mencionar al sol, los católicos pintan el amarillo.

Aquí, y para terminar, menciono dos adivinanzas que serán de tercer grado, si se le quiere llamar así, que son: El intruso que devora libros en una biblioteca y nada aprende de ellos. Y la otra es: Mi casa no es estática como yo, y si me sacan de ella, muero.

Adivinanzas que dejo para mero pasatiempo mental.

Mi pasatiempo será el poder descubrir cómo nombrar a la Luna sin nombrarla.


viernes, 22 de diciembre de 2017

PRISMA: Aquello que olvidé, por Marco Salas.

Tuve la intención de olvidar los libros de una biblioteca abandonada, las esquinas de un vasto laberinto, las biografías interminables, un ignoto personaje o una vieja leyenda oriental; las manos de una anécdota sin fecha, las citas sin autor. Procuré con ahínco la indiferencia de incontables páginas contenidas en enciclopedias. Busqué el silencio de las Mil y una noches, la nostalgia del latín, las Sagas del Norte y el recuerdo de mis memorias (que son mayormente libros); dejar los siete mares y los cinco continentes. Preferí, sobre el tedioso recuerdo, la soltura de no comprender el hexámetro y las reglas del ajedrez, quebrar aquel espejo que sigue esperando hospitalario y fiel, la cadencia de Wordsworth, Emily Dickinson y Colderige, la Aliteración, el Túnel y La muerte de una máscara roja.


Refrené mi lengua a dictaminar en lengua de aves lo que la luz dispersa dio a la antigua India y el medioevo europeo, el Tajo y el Danubio, dos alegrías, Mixco, Barrios, la Antigua Guatemala, todo procuré soltar; la Visión de la Cruz, la Rosa que inició su liturgia, el blanco sol o la amarilla luna, el celeste de mi bandera y el Quetzal; la sábana de lino blanco que bajo la oscura noche no perderá su olor; procuré no remembrar más las lecciones helenísticas, los espejos de Borges y sus ciudades, el Sahara, Shakespeare, los infinitos de Cortázar y la elocuencia de Rubén Darío, el Romancero de la Luna argentino, Cicerón, Julio César y la hermosa Cleopatra, Cartago que inundada en sal no floreció más. Olvidar quise el equinoccio que vio el Canadá, las torres triangulares del América. Amorreos, egipcios y gitanos (si es que no son lo mismo), la vieja escuela de mis soledades, las manos sudadas y el capitán del purgatorio cegado.


Quise, de una vez por todas, dejar atrás aquello que no valió la pena recordar, aquello que en el anaquel de mis mocedades –como dije alguna vez– sigue siendo color transparente y dejar en el río cambiante de Heráclito los días de los que también están hechos los del Ulises. Sho, Buda y el milagro de los treintaitrés dioses y los treintaitrés paraguas, Lao Tsé, su conducta, su moral, su modestia que no buscó nunca ser retórica, el Indostán, Pérez Galdós, Rosa Montero con la loca de la casa que resulta ser la imaginación que todos llevamos dentro, los límites de la libertad de Stuart Mill, las encíclicas de los ortodoxos teólogos del primer mundo, El Gólem, el Aleph, la moneda de hierro, la otra moneda también de Odín leñador, el gato Peppo que algunos confundirán con Beppo, el gato mitad cordero, el gato negro de Poe, el gato de un cuento infantil que se veía en el espejo y que nunca supo que era él, el gato de la celestina, el gato de una pandilla, el gato silencioso sobre los tejados de los conventos hindúes, el gato que siendo mínimo tigre de salón conocerá el paraje verde en la literatura; aquel hombre que parecía un caballo y que nunca nos solventó la sospecha de que, en realidad, lo era. La Metamorfosis de Samsa, las letras del Muro, el otro muro también de Sartre, los muchos árboles que nacen y mueren de pie y aquellos poemas que escribí.


Ya hoy empiezo a no recordar aquel lugar de la Mancha donde todo empezó, empiezo a no recordar los molinos, y sus muchos absurdos y la cordura posterior que enloqueció a todos. Empiezo a olvidar también a Wells, Schopenhauer, Berkeley, el enterrador vivo, Heine y aquello que dijo en alemán: "Das küßte mich auf deutsch und sprach auf deutsch".

 

Lo otro, lo que no se nombra aquí, quizá ya fue olvidado también; quise dejar en el olvido todo, aun lo que no me da tiempo de escribir, en el olvido…

Y pude. 


viernes, 25 de agosto de 2017

Prisma - por Marco Salas.

Reúno aquí dos ensayos que he nombrado "Comunicación audiovisual y la Publicidad" y "Crecimiento Cognitivo del Bebé", y son el fruto de dos trabajos aislados que en alguna universidad pidieron. Yo, como es mi deber, realicé los míos a conciencia y a sabiendas que mi aptitud en cuestión no es superior a la del promedio, por eso inclino estos asuntos a lo eterno: La Literatura, ámbito en donde me siento más cómodo. 


Es verdad que he procurado a lo largo del tiempo que llevo administrando esta columna "PRISMA", el nunca escribir sobre temas tan triviales, temporales y pasajeros; para ello ya está la prensa. 


Dejo, pues, lo siguiente para lectura ocasional: 




Comunicación audiovisual y la publicidad.


Estamos ante la disyuntiva: ¿Presenta la Comunicación audiovisual una amenaza para la publicidad, o es la Publicidad la que se vale de la Comunicación audiovisual?

Trataré de exponer estos dos temas de manera concisa y compacta y de la manera más clara posible, aunque bien sabemos que merecen libros enteros de discusión y de análisis profundo.

Es verdad que el ser humano tiene en su cuerpo varios sistemas que le ayudan a formar un sistema de sistemas y que estos se encuentran perfectamente muy bien balanceados y organizados de manera que ninguno estorbe a otro en ninguna función. Uno de esos sistemas es el nervioso, este es el encargado de percibir, interpretar y transmitir lo externo hacia lo interno: la vista, el tacto, el olfato, el gusto y el oído no son sino terminales eléctricas que convierten la luz (en el caso de la vista, por ejemplo) en impulsos eléctricos para ser eventualmente interpretados por el cerebro. Este, obviamente, no es un ensayo sobre anatomía, pero es necesario explicar esto para dar a entender lo siguiente:

El ser humano está hecho para percibir la comunicación a través y con la ayuda de los sentidos. Esto no es nuevo: La serpiente engañó a Eva, y vio Eva que el fruto era bueno. Ya desde un inicio tenemos que algo se puede vender con la ayuda audiovisual. En los más recientes centros comerciales, la muestra de un producto X es presentada al cliente y se le pide al cliente que lo tome en sus manos y que lo pruebe, que lo use, que se lo aplique… esto es porque se busca una interacción integral con el producto y el cliente. Lo mismo sucede con el cliente que va a comprar un automóvil nuevo o usado (las condiciones son las mismas); se le ofrece una prueba de manejo en donde este toma el volante y siente la fuerza del acelerador, la respuesta que el motor puede dar, la comodidad, etc… todas estas sensaciones están basadas en simples impulsos eléctricos, salvo que aquí podemos agregar la adrenalina que produce un Corvette, por ejemplo.

Nunca se le presenta al cliente las razones lógicas por las que no debería y por las que sí debería de comprar un Corvette como el de nuestro ejemplo; la gasolina, el precio de los repuestos, los servicios mecánicos rutinarios, los filtros, etc. Obvio, la ayuda audiovisual no es pensada: es sentida. Y esto hace la tarea necesaria.

La Publicidad, por otra parte, es la que se encarga de hacer que el cliente que necesita un automóvil para ir de un punto A a un punto B (que bien puede hacerlo un Toyota '89) quiera no solo un automóvil, sino que busque un Corvette, o un Porshe, o un Mercedes, lo pruebe y lo compre. La publicidad está fomentada en dar a conocer cualquier artículo (llámese a este producto, persona o servicio) y de resaltar sus características, con el fin de aumentar el consumo o las ventas o la información necesaria. La Publicidad se ayuda de otras ciencias como la psicología, la economía, la estadística, entre otras.

Cabe resaltar que la Publicidad en sí es solo una guía esquemática basada en estudios externos para lograr el bien requerido; es, en otras palabras, la utilización a conveniencia del conjunto de

elementos científicos para que un conglomerado previamente estudiado conozca lo que se promueve y lo consuma.

Con estas previas, entendemos que la publicidad también se vale de la ayuda no solo audiovisual, sino de todas las necesarias, llámense tecnológicas, psicológicas, étnicas y científicas. Curioso es que no exista ley que regule (si se permite la redundancia) el uso indebido de estas técnicas, como sí lo existe, por ejemplo, para proteger un fraude bancario o un fraude informático.

La publicidad, como un cuchillo, puede ser utilizada a beneficio o a maleficio. Nos quedará la discusión sobre la ética del publicista, sobre los valores morales que rigen la publicidad y sobre el uso manipulado de los distintos sistemas audiovisuales que el comerciante utilice para posicionar una marca o un producto en la mente del consumidor, y en busca de mayores y ostentosas ganancias. O si por el contrario, la publicidad es únicamente el medio por el cual la gente cree.

Sea cual fuere el desenlace de esta interminable conversación, tenemos aún en el presente a estos colosos jugándose y coqueteándose números. Y concluyo que tanto como se desarrollen las grandes ciencias en las que descansa la Publicidad, el consumidor final irá quedando indefenso ante la profusa invasión de publicaciones y de ofertas y no habrá persona en el planeta que quede incólume ante exasperante guerra. Las abejas obreras (que son las ciencias aditivas) son las que mantienen en vigencia y en funcionamiento al zángano, que es la Publicidad.


Crecimiento Cognitivo del Bebé.

Comenzaré por hacer remembranza de aquel viejo consejo que se dio en una ciudad de Grecia hará ya más de dos mil años atrás, y es: "Conócete a ti mismo", ese oficio nos ha llevado decenas de siglos y aún gateamos en esos conocimientos. De manera persuasiva, el documental del cual hago cita: "https://www.youtube.com/watch?v=vRalfk5KFVw" nos presenta lo que la misma filosofía ya dio a conocer por medio de tantos libros antiguamente escritos. La Biblia, por su parte, nos muestra también que el ser humano es un ser cognitivo, que usa sus ojos para darle luz a su alma. Traducido, esto significa que es a través de los ojos que nosotros aprendemos gran cantidad de cosas. Sin ir más lejos, el escritor argentino Jorge Luis Borges nos presentó unos cuarenta años atrás y de manera compacta, el resumen del documental entero en su poema "El gólem", cito aquí algunas de sus líneas para el enriquecimiento del presente ensayo: "El simulacro alzó los soñolientos párpados y vio formas y colores que no entendió, perdidos en rumores y ensayó temerosos movimientos. Gradualmente se vio (como nosotros) aprisionado en esta red sonora de antes, después, ayer, mientras ahora, derecha, izquierda, yo, tú, aquellos, otros".

Se observa en el documental un avance en el conocimiento de aquello que la filosofía llamará "ser", porque se creía con antelación que solamente se estudiaba al ser humano en cuanto a conciencia, a pensamiento y no a intuición. El documental finaliza donde empieza el estudio conservador filosófico: en la conciencia. Bien, y con justa razón, decía Spinoza "Pienso, luego existo". Para ser más enfáticos y menos fantasiosos, diremos que el documental nos presenta, por medio de experimentos científicos y a través de reacciones de un cúmulo de niños de cero a dieciocho meses, la respuesta a preguntas que nos eran vedadas: las matemáticas, ¿las hicimos o las traemos? El universo, ¿ajeno o extraño?, la conciencia ¿razón o innovación? Es verdad que pocas son las cosas que nos separan de los primates, pero las que lo hacen, son abismales. El solo hecho del habla, de la conciencia de sí-mismo, la voluntad, la razón, etc. Hacen que este documental valga la pena ver y volver a ver.

Quizá en algo que no se dieron cuenta los mismos científicos es que hicieron un pequeño (sino grande) analogía de su propia ciencia y/o de la filosofía misma, y esto no es nada nuevo, como lo declara el Eclesiastés: Cuán difícil nos era ver con claridad los principios y rústicas líneas de la conciencia, del conocimiento, de la filosofía. Lo que hoy nos parecen minucias, en los inicios de este viaje, veíamos borrosamente y sin grandes ideas de futuro. Poco a poco estos conocimientos se fueron formando con más vértices y con sus bordes bien definidos; ya no buscábamos las gruesas líneas difuminadas del conocimiento, sino buscábamos ahora un progreso en el pensamiento y en el entendimiento de aquello que nos rodeaba: el universo. Posteriormente, se empezó a cuestionar el origen de las cosas, Heneas resaltó por decir que todo nacía del fuego, como también algunos, refutando eso, decían que todo había salido del agua, de la tierra o del aire. Nacieron así los elementos (como para el bebé).

Poco tiempo después, ya nos preocupábamos más por alcanzar lo inalcanzable, y nos dimos a la terea de buscar explicaciones a preguntas como: "de dónde venimos, quiénes somos, hacia dónde vamos y qué hacemos aquí". El bebé también pasa por este lapso, buscando en sus padres la suma de sus matemáticas o la resta de sus ecuaciones; nació para nosotros la matemática. Esta nos acompañaría por el resto de nuestra existencia. Vimos también que la ciencia es esa herramienta que aprendimos a usar (como la baranda o el pasamano), para llegar a otro punto de nuestros emprendedores y empíricos conocimientos. Así, hemos llegado al siglo XIX, con la conciencia del Sí (o del Self para mencionar a Withman o a Schopenhauer).

Cabe aquí hacer un énfasis en aquel viejo poema que mencionamos al principio: "Quién nos dirá las cosas que sentía Dios al mirar a su rabino en Praga?". 


sábado, 24 de junio de 2017

prisma

Luego de que el tiempo haya pasado ya, volveré a escribir, pero no con el afán de ser leído, sino por el hecho innato que me lleva a la escritura. "Si yo fuese Robinson Crusoe en mi isla desierta, seguiría escribiendo" acentuó Borges.

Cuando alguien escribe porque quiere ser famoso, porque quiere ser leído, porque quiere encontrarse con el éxito de ser conocido por muchos, entonces eso no puede ser literatura, a esa actitud se le conoce como barroquismo, que es precisamente cuando un género, un movimiento o actividad ya viene en decadencia. El ejemplo más claro es Cervantes; en él todo fluye, todo es natural y sin mecanismos, sino meramente sentimientos encontrados, leemos de Quijano: "El cual, entre compasiones y lágrimas de los que allí se hallaron, dio su espíritu: quiero decir que se murió". Esto bulle del corazón y dicta la muerte de un amigo, de alguien que realmente amaba, y lo escribe perfectamente, como si realmente se sintiera conmovido del hecho. También es verdad, -y esta visión se la debo al comentario de una amiga que quizá prefiera permanecer en el anonimato- que el barroquismo se puede emplear también de manera personal aún en el amor: cuando un detalle, una palabra, un abrazo, un gesto, una caricia, es ya un mecanismo, puede ser que ese tiempo de amores esté en un barroquismo.

Distante a esa soltura, es Gracián, del siglo XVII, cuando le llama a las estrellas "gallinas de los campos celestiales", no se puede ser ya más glaciar que eso.

Si algo defiendo y quiero promover es la escritura y/o la lectura en un sentido más hedónico, puesto que no hay una felicidad obligatoria. No hay un amor obligatorio; es un contrasentido. De la misma manera, siempre he creído que se debe de tomar en cuenta solamente aquello que traiga placer (hablo de la lectura), y no inmiscuirnos en aquello de fechas y nombres y lugares separados por una coma y por un guión, y que no vienen a bien en la enseñanza de la literatura. Los sistemas de enseñanza asiático toman todo como un solo hecho; es decir: pueden poner a discutir a Xenon con Lugones, por ejemplo. O a Algelus Silesius con Shao Yung...

Regularmente quienes no saben de poesía se han dedicado a enseñarla, porque quizá es más fácil o quizá porque han visto en ella algo que en general los ha emocionado –recordando que la poesía puede ser aquello que recordamos y que ha sido escrito por otro- y quieren que otros se sorprendan por lo mismo que fueron ellos sorprendidos.

Omitiré en este pequeño escrito que hice a manera de un corto ensayo la típica moraleja o consejo que algunos han optado por hacer al finalizar un escrito. Yo prefiero dejarlo todo a discreción del lector, por que tiene sentido común. El lector en su conciencia encontrará la razón del por qué de mi escritura y sabrá honrar a aquello de lo que hablo.

Me sobran los temas por los cuales sentarme y dedicar tiempo a este blog, pero también me gustaría interactuar un poco con la audiencia (que no creo que sea más de 3 personas), el tema de su interés para ser leído.

viernes, 4 de abril de 2014

HUELGA DE DOLORES

Hablar del movimiento de Huelga de Dolores a muchos les causa indignación, asco y reproche, a otros les provoca emoción, alegría y jolgorio.  Porque hay dos sentimientos tan antagónicos?, bueno podríamos citar un motón de razones a favor y en contra, sin embargo las primeras no servirían para convencer a los escépticos ni las segundas harían a los creyentes en dudar del movimiento.

En este mismo periódico en el articulo de "El Cero" publicado por Marco Salas, se explicaba claramente que los conceptos son degradados a través del tiempo y conforme van avanzado se va perdiendo la verdadera esencia de lo que originalmente se buscaba.

Si hablan con Huelgueros de Corazón ellos no tendrán ningún empacho en decirles que precisamente esto fue lo que le paso a la huelga, abandono su camino y poco a poco fue demeritandose y no frente a los políticos o a los catedráticos de la U, sino frente a los que la huelga representa, "El Pueblo", esta debacle se incremento al desaparecer de la palestra la organización estudiantil como tal, que entendiera que la huelga de dolores sucede durante 40 días, pero que los problemas del pueblo duran 365 días. 
Los estudiantes conscientes de esta realidad son los que deben empezar a generar un cambio en esta mentalidad y empezar a transformar un movimiento hay que inyectarle nuevos ideales, hay que cambiar la hoja y entender que las tradiciones enraizadas merecen prevalecer pero deben mantenerse fieles a sus ideales.  La critica mas común hacia el movimiento de huelga es el uso de las Capuchas, y el cobro de cuotas que no se sabe cual es el uso que se les da, por eso es importante demostrar que la capucha no es instrumento de encubrimiento sino que es un uniforme que se porta con orgullo, y que ante el pueblo que se debe el movimiento no hay capucha de por medio.

Este año el Comité organizador de la huelga, hizo sus primero tanes en este asunto, y se volcó un poco mas a la ayuda social, recolectando en lugar de dinero a las autoridades porteñas, víveres que fueron entregados al hogar del niño "Nuestra Señora de la Asunción", por lo que se les felicita por esta iniciativa y se les incentiva a seguir generando mas ideas como esta, pero lo mas importante una felicitación por el hecho de presentarse ante el pueblo que ayudan sin la capucha como se hizo durante la entrega. Pero falta mucho trabajo por hacer, falta la denuncia social, la propuesta de soluciones a las problemáticas políticas, falta establecer espacios de dialogo, porque de nada sirve ser "La voz del pueblo" si los que tienen que escuchar ya no hace caso a las consignas.
Felicidades a todos los San Carlistas pues, que hoy celebran su declaratoria, a los que no les gusta el movimiento también, ya que existen dentro de la Universidad otros movimientos que pueden apoyar como Volusac que se dedica a la atención de los problemas sociales.
Así que excusa no puede haber si no comparten los ideales de una u otra organización, busquen su espacio pero no reneguemos el mandato de "ID Y ENSEÑAD A TODOS"

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